Dolor en el espectáculo: falleció el actor Ethan Browne a los 52 años
El mundo del entretenimiento internacional atraviesa un momento de profunda tristeza tras la confirmación del fallecimiento de Ethan Browne, actor y hijo del reconocido músico Jackson Browne, una figura emblemática del rock estadounidense. La noticia fue difundida por la familia a través de un comunicado publicado en redes sociales, donde expresaron el enorme pesar por la pérdida y solicitaron respeto por su privacidad en este momento difícil.

Según informó el entorno del artista, Ethan Browne, de 52 años, fue encontrado sin vida en su domicilio durante la mañana del 25 de noviembre de 2025. El anuncio fue realizado por su padre, quien a sus 77 años continúa siendo una presencia activa y admirada en el panorama musical. En el texto compartido, la familia expresó que Ethan fue hallado “inconsciente” y que posteriormente se confirmó su fallecimiento. No se brindaron detalles adicionales sobre las circunstancias, en línea con la decisión de evitar especulaciones y proteger la intimidad familiar.
El vínculo entre Ethan y Jackson Browne siempre fue descrito como profundamente afectivo. La vida del actor estuvo marcada desde temprano por un hecho trágico: la muerte de su madre, Phyllis Major, en 1976, cuando él era apenas un niño. Desde entonces, Jackson asumió su crianza en solitario. A lo largo de los años, el músico compartió en distintas entrevistas cuánto lo enorgullecía el camino que había construido su hijo, destacándolo como un “gran padre, un gran hijo y un gran hombre”. En 2022, durante una conversación que había tenido amplia repercusión, Jackson Browne afirmó que ver la vida adulta de Ethan le hacía sentir que había hecho “algo realmente bien”.
A pesar de haber crecido bajo la sombra de una figura mundialmente famosa, Ethan Browne logró consolidar su propio recorrido artístico. Nacido en Los Ángeles en 1973, su vínculo con la cultura pop comenzó desde muy pequeño: con apenas seis meses, apareció junto a su padre en la portada de Rolling Stone, una imagen que se convertiría en un ícono para los fanáticos del músico. Con el paso del tiempo, Ethan desarrolló su interés por la interpretación y se abrió camino en la industria audiovisual.
Su carrera incluyó participaciones en producciones de cine y televisión que lo llevaron a trabajar con equipos de gran proyección. Entre sus trabajos más recordados se encuentran su actuación en la película Hackers, un título emblemático de los años 90, así como su rol en Educando a Helen, una comedia dramática con presencia destacada en Hollywood. En televisión, fue parte del elenco de la serie Birds of Prey, donde dejó una huella apreciada por seguidores del género.
Quienes lo conocieron resaltan su perfil discreto, su carácter amable y su capacidad para mantenerse genuino en un ambiente donde la exposición suele ser constante. Su legado artístico, aunque no masivo, está presente en una generación de espectadores que valoró su naturalidad frente a cámara y su versatilidad en distintos proyectos.
Tras la noticia, figuras del entretenimiento y admiradores del músico expresaron su acompañamiento a la familia, subrayando el peso simbólico y emocional que tiene esta pérdida. La comunidad artística lamenta la partida de un hombre que, además de su talento, irradiaba una calidez profundamente reconocida por su entorno.
La familia Browne atraviesa este duelo en silencio, amparándose en el pedido de privacidad que realizaron en el comunicado oficial. Mientras tanto, el recuerdo de Ethan Browne queda ligado a una vida dedicada al arte, la sensibilidad y la construcción de un camino propio dentro de un legado musical incomparable.