Muere el icónico compositor y arreglista de la música ranchera, Rigoberto Alfaro.
La música mexicana se encuentra de luto tras el fallecimiento de Rigoberto Alfaro, una figura emblemática del género ranchero y pieza fundamental del Mariachi Vargas de Tecalitlán. Su partida marca el final de una era para el mariachi, pero su influencia perdurará como un pilar esencial del patrimonio cultural de México. La noticia, confirmada a través de redes sociales, provocó una oleada de homenajes y tributos de artistas, instituciones y admiradores.

La Sociedad de Autores y Compositores de México fue una de las primeras en pronunciarse sobre esta pérdida. En un comunicado, destacaron su impacto como arreglista, compositor y guitarrista, subrayando que su obra es parte fundamental del acervo musical mexicano. “Su legado artístico enaltece la música popular mexicana”, escribieron, recordando sus contribuciones en temas interpretados por leyendas como José Alfredo Jiménez, Juan Gabriel, Lola Beltrán y Vicente Fernández.
El impacto de Alfaro no solo se limitó a su habilidad técnica, sino también a su capacidad de conectar emocionalmente con el público. Artistas que compartieron su camino profesional no tardaron en expresar su admiración y dolor por su pérdida. Una de las reacciones más conmovedoras llegó de Aida Cuevas, quien trabajó estrechamente con Alfaro durante décadas. Cuevas, considerada una de las máximas exponentes de la música ranchera, describió al maestro como un hombre apasionado y dedicado, cuyas contribuciones fueron fundamentales en su carrera.
“Hoy es un día de luto para la música del mariachi y para México. Ha trascendido Don Rigoberto Alfaro, pilar y leyenda de la música ranchera”, expresó Cuevas en redes sociales. La cantante destacó su colaboración con Alfaro en más de 35 discos, afirmando: “Querido Maestro Rigo, ha sido un placer conocerte y compartir esta vida musical contigo. ¡Te extrañaremos siempre!”. Estas palabras reflejan no solo el impacto profesional de Alfaro, sino también la conexión humana que estableció con quienes trabajaron a su lado.
Otras figuras destacadas del medio artístico también se sumaron al homenaje. Maribel Guardia, actriz y cantante, dedicó un sentido mensaje en el que expresó: “Feliz viaje al paraíso, maestro”, mientras que Majo Aguilar, heredera del legado de Antonio Aguilar, mostró su respeto con un emotivo símbolo en redes sociales. Estas muestras de cariño y admiración evidencian el amplio respeto que Alfaro se ganó entre colegas y seguidores.

Aunque no se han dado a conocer detalles sobre las circunstancias de su fallecimiento, la comunidad artística y el público en general han inundado las redes con mensajes de despedida. Las palabras y los recuerdos compartidos reflejan el profundo impacto de su obra en el mundo del mariachi y la música ranchera.
El legado de Rigoberto Alfaro no solo se encuentra en los escenarios que pisó o en las grabaciones en las que participó, sino también en las generaciones de artistas que encontraron en él una fuente de inspiración. Fue un creador incansable, cuya contribución no se limitó al Mariachi Vargas de Tecalitlán, sino que trascendió fronteras y épocas.
La partida de Alfaro deja un vacío imposible de llenar en el mariachi, pero su influencia seguirá viva en cada interpretación y arreglo que forme parte del repertorio mexicano. Su obra es un recordatorio del poder transformador de la música y del inmenso talento que enriquece la cultura nacional. Rigoberto Alfaro será siempre recordado como un maestro de maestros y un referente eterno del mariachi.