Viggo Mortensen responde a rumores sobre su sexualidad con una declaración inesperada

El talento y carisma de Viggo Mortensen lo han convertido en una de las figuras más admiradas de Hollywood. Con una carrera que abarca décadas y una versatilidad actoral innegable, el actor ha conquistado a millones de seguidores. Sin embargo, más allá de sus papeles en la pantalla grande, hay aspectos de su vida personal que han generado curiosidad entre sus fanáticos.

A lo largo de los años, Mortensen ha sido visto en varias ocasiones mostrando gestos de afecto con un hombre muy especial en su vida. Estas imágenes han desatado especulaciones y preguntas sobre su orientación, una conversación que el actor ha decidido abordar recientemente.

Con tres nominaciones al Premio Óscar y recordado mundialmente por su papel de Aragorn en El Señor de los Anillos, Mortensen ha demostrado ser mucho más que un actor de películas de acción y fantasía. Nacido en Nueva York, pero con raíces danesas y una infancia repartida entre Venezuela, Argentina y Dinamarca, su camino hacia el estrellato no fue fácil. Antes de consolidarse en la industria cinematográfica, tuvo empleos poco convencionales, como vender flores y conducir camiones en Dinamarca.

Su debut en el cine no fue precisamente auspicioso, ya que sus primeras escenas en La rosa púrpura de El Cairo (1985) fueron eliminadas. Sin embargo, su perseverancia lo llevó a construir una carrera sólida en Hollywood, hasta convertirse en uno de los actores más respetados del medio.

Uno de los aspectos más llamativos de su vida profesional ha sido su estrecha relación con el director David Cronenberg. Su conexión comenzó en el Festival de Cine de Cannes de 2001, donde Mortensen, en plena promoción de El Señor de los Anillos, conoció al cineasta canadiense. Desde ese momento, ambos establecieron un vínculo que trascendió la pantalla.

Su primera colaboración llegó con Una historia de violencia (2005), aunque, en un principio, el actor no estaba convencido del proyecto. Finalmente, la película fue un éxito y marcó el inicio de una serie de trabajos conjuntos que fortalecieron su lazo. Más tarde, se reencontraron en Promesas del este (2007) y Un método peligroso (2011), películas que consolidaron la imagen de Mortensen como un actor versátil y de gran profundidad interpretativa.

Sin embargo, lo que ha captado la atención del público no es solo su trabajo con Cronenberg, sino la cercanía y complicidad que ambos han mostrado en diversos eventos. En 2006, durante una rueda de prensa, protagonizaron un momento que no pasó desapercibido: un beso espontáneo que dejó a todos sorprendidos. No sería la última vez. Años más tarde, en los Premios de la Pantalla Canadiense, Mortensen le entregó un premio honorífico a Cronenberg y, como muestra de admiración, volvió a besarlo en público.

Estos gestos llevaron a muchos a preguntarse sobre la orientación del actor. En una entrevista reciente, Mortensen enfrentó la cuestión con una respuesta que dejó más preguntas que respuestas: «La gente asume que soy completamente heterosexual, pero tal vez no lo sea. Y, francamente, no es asunto suyo», declaró.

El tema surgió cuando se le preguntó sobre su papel en Falling, película que él mismo escribió, dirigió y protagonizó. En ella, interpreta a un hombre gay que debe cuidar a su padre, un hombre conservador y homofóbico. La controversia estalló cuando algunos criticaron la elección de Mortensen para el papel, argumentando que debía ser interpretado por un actor abiertamente homosexual. Su respuesta fue clara: «Quiero que la historia funcione. Si no creyera que puedo hacer justicia al personaje, no lo haría.»

La relación entre Mortensen y Cronenberg ha sido objeto de fascinación, no solo por la evidente química profesional, sino por la amistad inquebrantable que han construido a lo largo de los años. Ambos han hablado abiertamente sobre la confianza y respeto que comparten, asegurando que su vínculo se basa en la admiración mutua y en una conexión artística inigualable.

Aunque las especulaciones sobre su vida privada han sido constantes, Mortensen siempre ha mantenido su enfoque en el trabajo. Su historial amoroso es conocido: estuvo casado con la cantante Exene Cervenka, con quien tuvo a su hijo Henry, y desde 2009 mantiene una relación con la actriz española Ariadna Gil.

Más allá de las etiquetas, Mortensen deja claro que para él lo importante no es la orientación, sino la conexión genuina entre las personas. Su historia con Cronenberg es una prueba de que en la industria del cine existen lazos que van mucho más allá de lo profesional, demostrando que la verdadera amistad y el respeto no necesitan explicaciones.