Triste adiós a una leyenda: el ídolo de la cumbia que llevó el ritmo de Neza al mundo

El mundo de la cumbia sonidera perdió a uno de sus grandes exponentes. Este viernes 23 de mayo de 2025, se confirmó el fallecimiento de Alex Olivares, vocalista y fundador del grupo La Chomba, una de las bandas más influyentes del género en México. La noticia causó una fuerte conmoción entre colegas, fanáticos y la comunidad sonidera, que reconocen en él a un pionero que llevó la música de barrio a nuevas alturas.

Fue a través de las redes sociales oficiales de la agrupación que se dio a conocer la lamentable pérdida. Con un mensaje lleno de nostalgia y respeto, sus compañeros se despidieron del artista con quien compartieron escenarios, sueños y éxitos. “Hoy el hombre orquesta apagó el micrófono”, escribieron, una frase que resonó entre los seguidores de la banda y que resume la profunda huella que Olivares dejó en el ambiente musical.

Aunque no se han revelado oficialmente las causas de su fallecimiento, la noticia fue suficiente para provocar una ola de reacciones y muestras de cariño. Grupos musicales, promotores y miles de fans expresaron su tristeza, reconociendo en Alex no solo a un músico, sino a un referente que marcó a generaciones con su talento, carisma y compromiso con la cultura popular.

Alex Olivares, cuyo nombre completo era Alejandro Olivares Galván, nació en Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, un lugar que ha sido semillero de grandes talentos de la música urbana. Allí comenzó su carrera artística en el Grupo Sarros, del cual se separó en 2010. Fue entonces cuando, junto a su hermano Juan Carlos y otro colega, decidió fundar La Chomba, una agrupación que rápidamente comenzó a destacar por su originalidad y fusión de estilos.

El nombre del grupo fue tomado de una canción de la Sonora Matancera, como homenaje a la música tradicional latina que siempre inspiró a Olivares. Desde sus inicios, La Chomba mostró una propuesta sonora que combinaba cumbia, salsa, guaracha y cha-cha-chá, con arreglos modernos y una energía en vivo que conquistó al público.

Gracias a la visión y liderazgo de Olivares, la banda no tardó en posicionarse como una de las más representativas del género en México. Sus canciones comenzaron a sonar en fiestas populares, radios locales y festivales masivos, trascendiendo las fronteras de Neza para llegar a escenarios de Estados Unidos, Centroamérica y otras partes del continente.

Uno de sus mayores logros fue el tema “El baile de San Juan”, que no solo se convirtió en un éxito viral, sino que logró posicionarse en el Top 40 de la lista Billboard en la categoría Regional Mexicano. En plataformas digitales como Spotify, la canción superó los 12 millones de reproducciones, consolidando así la popularidad del grupo y la vigencia de la cumbia en la era del streaming.

Las muestras de afecto tras su partida no se hicieron esperar. Decenas de grupos musicales publicaron mensajes en los que reconocieron la trayectoria de Olivares. Algunos recordaron momentos compartidos, otros destacaron su humildad y generosidad como artista. “Hoy la Chombemanía está de luto”, escribió un fan, reflejando el impacto de su figura en la escena sonidera.

Alex Olivares no fue solo un músico; fue un símbolo de cómo la pasión y la dedicación pueden llevar el arte de los barrios más humildes a los grandes escenarios. Su legado vivirá en cada acorde, en cada fiesta donde su música siga sonando y en el corazón de quienes lo vieron transformarse en un ícono popular. Su partida deja un vacío, pero también una inspiración eterna para los que creen en el poder de la música para cambiar vidas.