Padre exige máximas medidas de protección para su hija tras el violento episodio con su madre en 9 de Julio
Un padre de la ciudad bonaerense de 9 de Julio volvió a reclamar públicamente que se refuercen las medidas de resguardo para su hija de 7 años, luego de un episodio ocurrido en septiembre que dejó a la familia atravesada por el miedo y la incertidumbre. El caso generó una fuerte preocupación luego de que la Justicia local declarara inimputable a la madre de la menor y dispusiera su libertad, lo que reavivó los cuestionamientos del hombre sobre la falta de protección hacia la niña.

El padre, identificado como Agustín, denunció que la madre de la menor protagonizó un ataque que puso en riesgo a la pequeña dentro de su domicilio. Según relató, la situación se dio el 23 de septiembre, y desde entonces se encuentra pidiendo acciones concretas para garantizar que su hija permanezca en un entorno seguro. Su temor principal, afirma, es que la causa avance sin tomar en cuenta los antecedentes que ya había advertido durante años.
A lo largo de más de seis años, Agustín asegura haber solicitado reiteradamente la tenencia de la niña, acompañado de mensajes y pruebas que, según explica, demostraban situaciones de riesgo previas. El hombre sostiene que incluso habría recibido mensajes con amenazas que lo preocuparon profundamente y que pusieron en alerta sobre el deterioro emocional de su expareja. Sin embargo, afirma que sus advertencias no lograron que se tomaran medidas preventivas en su momento.
La situación volvió a ponerse en el centro del debate cuando la mujer, que inicialmente había quedado detenida en una dependencia de Melchor Romero, fue trasladada nuevamente a 9 de Julio y posteriormente quedó en libertad luego de que una evaluación determinara que era inimputable. Esa decisión dejó al padre con más dudas que certezas, especialmente por el tiempo que permaneció detenida y la rapidez con la que recuperó la libertad.
Agustín insistió en que su principal preocupación es el bienestar de su hija y manifestó que no logra comprender cómo, pese a la gravedad del episodio, no se dictaron medidas de restricción estrictas o un resguardo permanente. “Busco respuestas y no las obtengo. Lo único que quiero es que mi hija esté protegida”, remarcó, subrayando que la sensación de desamparo se intensificó en los últimos días.
Otro punto que generó inquietud en el padre es que, según le informaron, la mujer habría sido trasladada fuera del partido por decisión municipal, pero él desconoce su ubicación actual. Este escenario, unido al informe psicológico que —según le comunicaron— sostiene que la mujer “está orientada en tiempo y espacio” y no requiere internación, incrementó su temor a un posible reencuentro inesperado.
Agustín cuestionó también el rol de algunos organismos locales de protección de la niñez, ya que, según él, en determinados momentos habrían obstaculizado la entrega de la niña cuando intentaba llevársela tras el alta médica. Expresó que incluso recibió comentarios que anticipaban una posible revinculación en poco tiempo, algo que considera prematuro y peligroso.
“Hoy mi hija y yo vivimos con miedo”, expresó, asegurando que la falta de respuestas claras lo hace sentir desprotegido. Sostuvo, además, que su objetivo no es buscar culpables, sino lograr que la Justicia y los organismos intervinientes garanticen que la niña crezca en un ambiente seguro, estable y alejado de cualquier situación que pueda ponerla en riesgo.
El caso continúa generando repercusión en la comunidad de 9 de Julio, donde distintos vecinos y allegados han mostrado preocupación por lo ocurrido y piden que se revisen los protocolos de actuación ante situaciones familiares complejas. Mientras tanto, el padre insiste en que seguirá reclamando todas las medidas necesarias para que su hija esté protegida.