Qué es la legionella y cómo podemos evitarla
La legionella es una enfermedad provocada por una bacteria llamada legionella, de allí su nombre, la cual es transmitida por el agua y suele aparecer en la época de verano.
Es importante conocer la enfermedad a la cual nos enfrentamos. Aquí leerás las causas, transmisiones, síntomas y claro, las medidas para prevenirla.
Causas de la legionella
La legionella se propaga y crece más en los sistemas acuáticos artificiales, lo que genera un mayor riesgo. Deberás ser precavido en los posibles focos de infección que te mencionaremos:
- Aguas a temperaturas de entre 20 y 50 °C.
- Depósitos o cisternas de agua fría o caliente.
- Tuberías con un flujo de agua escaso o inexistente.
- En el lodo y suciedad de las superficies interiores de tuberías y depósitos.
- Fibras naturales y de caucho situadas en juntas y cierres herméticos.
- Calentadores de agua y depósitos de almacenamiento de agua caliente.
- En las incrustaciones y la corrosión presentes en tuberías, duchas y grifos.
¿Cómo se transmite la legionella?
Dependiendo del tipo de exposición la enfermedad podría asociarse a varios tipos de instalaciones y edificios como lo suelen ser los hospitales.
La OMS también enumera varias maneras de transmisión:
- Inhalación de aerosoles contaminados.
- Torres de enfriamiento para aire acondicionado.
- Instalaciones de hidromasaje.
- Aspiración de agua o hielo contaminados, sobre todo en pacientes hospitalizados vulnerables, o por exposición del recién nacido durante los partos en el agua.
La enfermedad puede producir dos grupos de síntomas los cuales son conocidos clínicamente como:
Legionella Neumónica: Puede aparecer en un periodo de incubación de 2 a 10 días (se han visto casos de hasta 16 días). Sus síntomas son: fiebre, pérdida del apetito, malestar general, cefalea y letargo. A veces suele presentarse dolor muscular, diarrea y confusión.
Legionella No Neumónica: Este grupo no produce neumonía y por ser aguda se resuelve de manera espontánea. Sus síntomas son parecidos a la neumónica excepto que es más parecida a una gripe y aparece de entre 2 a 5 días.
¿Qué medidas podemos tomar para prevenir la legionella?
Quizás no sea siempre posible acabar con la fuente de infección, pero podemos reducir los riesgos notablemente siguiendo estos pasos.
- Se deberá limpiar, mantener y desinfectar periódicamente las torres de enfriamiento, utilizando de manera frecuente o sistemática.
- Instalar separadores de gotas para así reducir la difusión de aerosoles en torres de enfriamiento.
- Mantener una concentración adecuada por ejemplo: cloro en las instalaciones de hidromasaje, asegurando el vaciado y la limpieza completos de todo el sistema por lo menos una vez a la semana;
- Mantener limpios los sistemas de agua fría y caliente, adecuando sus temperaturas. O bien tratar las instalaciones con un biocida adecuado para limitar el crecimiento bacteriano, sobre todo en hospitales y otros centros sanitarios y geriátricos.
- Reducir el estancamiento abriendo semanalmente los grifos no utilizados de los edificios.
Es importante observar el lugar donde te encuentres y que posea una buena pulcritud.