Pincharon dedo de la mano
Este es el caso de una persona que había sufrido de una terrible cortada en el dedo pulgar de una de sus manos. Su nombre era Samuel Oropeza y, tenía más de 12 años trabajando como ayudante de cocina en un restaurante japonés. Después de todo, sus dedos eran su principal herramienta de trabajo, por cuanto pasaba horas y horas haciendo labores de producción al picar vegetales, proteínas, etc.
Resulta que un día, este hombre de unos 37 años, había sufrido un accidente por haberse distraído hablando y manteniendo la mirada en un compañero de trabajo, mientras llevaba a cabo sus tareas ya mencionadas, lo que terminó en una cortada profunda que tuvo que ser atendida inmediatamente en urgencias.
Afortunadamente el hombre logró recuperar la movilidad en su dedo con el tiempo y continuar con sus labores. Sin embargo, esto no sólo viene al caso, ya que luego de haber sido dado de alta, Samuel debía continuar atendiendo la zona afectada, a través de la desinfección cada seis horas y tomar ciertos antibióticos, lo que nunca cumplió. El hombre no había tomado en cuenta las indicaciones del médico, por lo que nunca se dispuso a guardar reposo, ni mucho menos dejar de trabajar. Así que, inesperadamente, una infección cada vez más voluminosa se iba produciendo en su dedo, tratándose de un terrible abseso, el cual estaba expuesto y se estaba contaminando por todo aquello que manipulaba en su lugar de trabajo.
Con el paso de los días, el bulto que se estaba formando era mucho más considerable, incluso el color de su dedo se fue tornando color morado y tenía pus, lo que preocupó mucho a este hombre que esperó a terminar su jornada de trabajo de la semana para atender finalmente aquel grave problema.
Al llegar al centro de salud, fue atendido prontamente por unos enfermeros, quienes notaron la gravedad del problema. En ese sentido, los profesionales coincidieron en que la mejor solución era pinchar el dedo de la mano y desinfectar cuidadosamente la zona, pero, estos jamás se esperaron encontrarse con lo que había dentro del dedo.