Chile en alarma por los casos de coronavirus.

La situación en Chile se empeora cada semana por los efectos de la pandemia, sumando ya más de 230 mil personas infectadas y 4,100 muertes desde los primeros casos detectados a principios de año. Una situación que lo ha convertido en uno de los epicentros más susceptibles debido a las medidas que se han tomado por parte del Gobierno y las autoridades sanitarias, las cuales no han tenido los resultados más esperados.

El sistema sanitario está llegando al colapso y los pronósticos no son buenos, se estima que la cifra de contagiados siga ascendiendo desenfrenadamente al no contar con una solución efectiva que frene con los efectos de ésta terrible enfermedad. Santiago, la capital, con un poco más de siete millones de habitantes, ha registrado hasta el momento el 80% de las infecciones, lo que ha generado una gran alarma y caos entre los habitantes desesperados que viven ésta terrible pesadilla.

Según Juan Carlos Said, quien es médico y especialista en Salud Pública del Imperial College de Londres, “Son cifras bien dramáticas y donde, desgraciadamente, es posible esperar que esto sólo empeore,

Los niveles de testeo de PCR a la población llegan a casi 20.000 por día, y según reportes oficiales, éste país se mantiene en el primer lugar de América en total de contagios en términos relativos, con 9.652 casos por cada millón de habitantes, un escenario muy oscuro de donde sólo se esperan resultados negativos si todo sigue marchando igual. Lo más impactante es que desde el gobierno de Sebastián Piñera se venía enfrentando una crisis social tras una gran cantidad de protestas en octubre del año pasado, por lo que se tomaron estrategias para recuperar a ésta sociedad perdida a través del planteamiento de la reapertura de las actividades económicas, pero ésto ha sido un total fracaso.
A mediados de mayo se esperaba tener un control de los efectos del brote, pero al parecer no se respetaron los lineamientos del confinamiento, y ante la desconfianza de la población ante mensajes de aliento por parte del gobierno, se ha tomado una medida muy estricta en la capital chilena: «hibernar» a Santiago, es decir, paralizar por completo todas las actividades por lo menos en un lapso de dos semanas.