Advierten acerca de una posible plaga que atacará a los Estados Unidos este año.
Se ha emitido una advertencia sobre un evento extraordinario que se avecina en los Estados Unidos en el año 2024: la aparición masiva de millones de cigarras que emergerán del suelo para invadir vastas áreas del país. Este fenómeno, que ocurre aproximadamente cada dos siglos, ha generado preocupación y curiosidad entre la población.
Según informes de ScienceAlert, esta inminente llegada plantea uno de los misterios más intrigantes en el ámbito de los insectos: la aparición simultánea de dos especies diferentes de cigarras en los Estados Unidos. Ambas especies se preparan para emerger a la superficie con el propósito de buscar pareja, reproducirse, depositar sus huevos y, finalmente, completar su ciclo vital.
Estas cigarras, pertenecientes al orden Hemiptera y a la familia Cicadidae, son insectos reconocidos por su canto distintivo, utilizado por los machos para atraer a las hembras durante la temporada de apareamiento. Estos insectos son comunes en diversas partes del mundo y se encuentran principalmente en áreas tropicales y templadas.

Con cuerpos robustos y alas transparentes que les permiten volar, las cigarras muestran una variedad de tamaños, generalmente de mediano a grande en comparación con otros insectos. Sus ojos prominentes y antenas cortas son características distintivas de su apariencia.
Una de las facetas más fascinantes de las cigarras es su ciclo de vida, el cual puede durar varios años. Las larvas, conocidas como ninfas, pasan su tiempo bajo tierra alimentándose de la savia de las raíces de las plantas. Tras un período de desarrollo que puede durar desde unos pocos años hasta varias décadas, dependiendo de la especie, las ninfas emergen del suelo, mudan su piel y se transforman en adultos.
La última vez que se ha podido observar a este fenómeno fue en el año 1803, y no se repetirá hasta el año 2245. Aunque las cigarras no representan una amenaza directa para los seres humanos, su presencia masiva puede resultar extremadamente molesta debido a su concierto colectivo, que puede alcanzar niveles de hasta 90 decibeles, equiparable al ruido de una cortadora de césped o una motocicleta a alta velocidad.
Además de su ruido ensordecedor, la plaga de cigarras deja tras de sí también un rastro de exoesqueletos mudados, que pueden cubrir por completo jardines y áreas de parques, generando una estampa desconcertante y un desafío para quienes intentan mantener sus espacios exteriores ordenados. Pese a su fascinante naturaleza desde el punto de vista científico, la inminente llegada de la plaga de cigarras ha generado una gran preocupación entre los habitantes de las zonas afectadas, en especial aquellos que anticipan una mayor concentración de estos insectos emergentes.