Cuidado: Signos clínicos de dolencia en gatos

Siempre hemos pensado que los gatos son animales muy fuertes, en relación a que casi nunca se enferman ni sufren de algún dolor, teniendo la creencia además de que éstos felinos tienen siete vidas. Sin embargo, la realidad es distinta, pues los mininos son por naturaleza animales que disimulan el dolor dolor. Por ello, resulta complicado detectar que éstos tiernos animalitos pueden estar sufriendo.En esta lectura de Mundo Curiosidades te orientaremos a la hora de reconocer el dolor en los gatos, aunque es evidente que siempre variará de uno a otro.

Signos de dolor asociados con la artrosis

La artrosis es una de las principales causas de dolor en los gatos. Se trata de una patología que, al igual que en los humanos, consiste en el desgaste del cartílago articular. Estos son los signos de daño que mostrará el animal:

  • Renuencia al movimiento (rechazan moverse).
  • Hacer sus necesidades fuera del arenero.
  • Prolongación de los tiempos de descanso.

¿Cómo determinar si mi gato tiene dolor causado por artrosis?

Podemos obtener pistas analizando su comportamiento actual y comparándolo con respecto al anterior. Por ejemplo, si estábamos acostumbrados a ver al gato trepando la mesa apenas veía comida, a correr cada noche por el pasillo durante un largo rato, y ahora lleva tiempo sin hacerlo, es porque probablemente algo anda mal. En ese caso se debe acudir a una revisión veterinaria.

Falta de aseo y de marcaje facial

El autoaseo es una de las rutinas que más se ve afectada cuando un gato siente alguna molestia. Sin embargo, no es el único aspecto que consideraremos para averiguar si el gato padece de algún dolor:

  • Falta de aseo.
  • Falta de marcaje (marcaje del hábitat a través del afilado de uñas y frotar las mandíbulas).

Protrusión de la membrana nictitante (se ve una membrana blanca en el ojo)

Cuando el gato se encuentra adolorido, febril o apático, podemos apreciar una membrana blanquecina (que muchos llaman «el tercer párpado»). En condiciones normales no podemos verla, pero si la notamos en el felino con los ojos abiertos, es una clara señal de que algo no está bien.

Sialorrea (exceso de saliva)

El dolor que sufren los gatos también puede producirse por alteraciones en la boca, aún cuando el animal mantiene una actitud normal y sigue comiendo con normalidad, aunque muchas veces el animal le resulta imposible deglutir, provocando así la expulsión constante de saliva y el peregrinaje al comedero, aunque no logre tomar alimento.

Agresividad

Si tu gato solía ser un animal muy cariñoso y dócil, y ahora tiene una actitud más defensiva o arisca, también es síntoma de que pudiera estar presentando alguna molestia. Algunos gatos reaccionan de manera agresiva ante ciertos estímulos como signo de dolor (por ejemplo, al ser acariciados, ya que manifiestan dicho comportamiento como un ataque).

Vocalización excesiva (maullidos muy frecuentes)

Si no hay ningún motivo aparente por el cual el gato maúlla con mucha más frecuencia que antes, también podría ser una alerta de que algo le está ocurriendo. Los maullidos pueden ser un signo de dolor emocional también, pero en ocasiones se pueden derivar del dolor físico.

Posturas antiálgidas

Cualdo el dolor es muy agudo o intenso, los gatos también pueden encorvarse o por el contrario, estirar sus patas delanteras como si desperezase continuamente. Suelen tratarse de dolores viscerales y algunas alteraciones que provocan que el felino tenga que adoptar estas posturas. Estos comportamientos pueden ayudarnos a detectar rápidamente que el minino está mal, aunque como se ha dicho, cada gato es un mundo, es decir, es distinto a los demás.Con éstas señales aunadas a los problemas para orinar o alimentarse, es entonces cuando se debe actuar llevando al animal con un especialista para orientar las pruebas oportunas y buscar una solución que alivie el dolor de los felinos.