El impactante antecedente en la zona donde buscan a los jubilados desaparecidos en Chubut: el caso que conmocionó a toda la provincia
Mientras continúa la intensa búsqueda de Alberto Pedro Kreder, de 79 años, y Juana Inés Morales, de 69, la pareja de jubilados desaparecida en Chubut, un dato recordó un episodio que aún permanece grabado en la memoria de los habitantes de la región. El periodista especializado en temas policiales Ignacio González Prieto mencionó un antecedente ocurrido en el mismo sector donde hoy se centran los operativos de rastrillaje: el caso de Diego Barría, un vecino que perdió la vida en febrero de 2023 en circunstancias estremecedoras.

Durante una transmisión de Mediodía Noticias, González Prieto explicó que el hecho tiene especial relevancia porque sucedió en la misma zona costera donde ahora se despliegan las tareas de búsqueda. “Hay un caso que no se había recordado hasta ahora y que es importante mencionar para entender las características del lugar”, señaló el periodista al hacer referencia al terreno agreste y a las dificultades naturales que presenta esa región de Chubut.
Barría, de 32 años, era un hombre muy conocido en la zona por su pasión por la pesca y las travesías en cuatriciclo. Estaba casado, tenía tres hijos y trabajaba en la empresa petrolera Vientos del Sur. Según recordó González Prieto, era una persona muy unida a su familia, sin indicios de querer alejarse voluntariamente de su entorno.
El periodista explicó que, aquella noche de febrero de 2023, Barría salió a recorrer en cuatriciclo cerca de la costa y, tras no regresar a su hogar, sus allegados denunciaron su desaparición. Ocho días después, el caso tuvo un desenlace inesperado que conmocionó a toda la provincia.
“Los investigadores creen que Diego tuvo un accidente, cayó con su vehículo y quedó inconsciente en un sector donde la marea suele avanzar con fuerza sobre el terreno”, relató González Prieto. “A partir de ahí, se presume que la corriente arrastró su cuerpo hacia el mar, donde posteriormente fue hallado”.
El caso de Barría generó gran repercusión en su momento, no solo por la tragedia, sino también por la magnitud de la búsqueda y las difíciles condiciones del terreno. Las autoridades de Comodoro Rivadavia y zonas aledañas trabajaron durante varios días para dar con su paradero, y las hipótesis apuntaron a un accidente fortuito vinculado con la subida de la marea.
Al mencionar este antecedente, el periodista subrayó que el área donde hoy se busca a los jubilados Kreder y Morales comparte características geográficas similares: caminos de ripio, sectores de barro, y zonas costeras donde las mareas pueden alterar el terreno en cuestión de minutos. “Es una región complicada, con pendientes, médanos y fuertes vientos, lo que hace muy difícil la búsqueda”, explicó.
Aunque los investigadores del caso de los jubilados no establecieron ningún vínculo directo entre ambos episodios, el recuerdo de lo ocurrido con Barría sirve como advertencia sobre las condiciones extremas del paisaje patagónico. González Prieto insistió en que este tipo de accidentes puede ocurrir incluso a personas experimentadas que conocen bien el terreno.
La referencia al antecedente de 2023 también despertó preocupación entre los familiares de la pareja desaparecida, quienes siguen con esperanza cada avance del operativo que involucra a más de un centenar de personas, drones, perros rastreadores y personal de rescate. Las autoridades provinciales reiteraron que no hay indicios de violencia ni de intervención de terceros, y que la prioridad sigue siendo encontrar a los jubilados con vida.
El caso de Diego Barría marcó un antes y un después en la región por su impacto mediático y el debate que generó sobre la seguridad en zonas rurales y costeras de Chubut. Hoy, su historia vuelve a cobrar relevancia como recordatorio de lo impredecible y desafiante que puede ser el entorno natural del sur argentino.
Con este contexto, la investigación sobre la desaparición de Kreder y Morales continúa con un despliegue sin precedentes. Cada pista es analizada con detalle y, aunque la geografía del lugar dificulta las tareas, los equipos de rescate mantienen el compromiso de seguir buscando hasta tener respuestas concretas.