La inesperada confesión de La Sole a Mario Pergolini que generó un momento de tensión en vivo
La visita de Soledad Pastorutti al ciclo radial Otro día perdido, conducido por Mario Pergolini, dejó una escena tan sorpresiva como incómoda. La artista santafesina, una de las figuras más queridas de la música popular argentina, decidió aprovechar el encuentro para plantear un reclamo personal que tenía guardado desde hacía años. Nadie en el estudio esperaba que el diálogo tomara tal rumbo, y el propio Pergolini quedó desconcertado ante la revelación.

Todo comenzó de manera distendida, con la cantante hablando de sus proyectos actuales y de su recorrido profesional. Sin embargo, en medio de la conversación, La Sole tomó coraje y lanzó una frase que descolocó por completo al conductor: aseguró que en el pasado lo había “sufrido”. La confesión, formulada casi al pasar pero cargada de sinceridad, generó un breve silencio en el estudio.
Ante semejante afirmación, Pergolini, sorprendido, intentó reconstruir mentalmente qué situación podía haber causado esa incomodidad. “¿Te hice algo?”, preguntó con evidente desconcierto. Su reacción dejó en claro que no tenía registro de ningún momento que pudiera haber resultado negativo para la cantante. La duda lo llevó incluso a repreguntar: “¿Dije algo? ¿Hice alguna cosita?”, buscando entender exactamente cuál había sido el origen de aquel malestar.
Sin intención de convertir la charla en un reproche, Pastorutti rápidamente agregó matices. Con un tono conciliador, señaló que a pesar de aquella sensación, siempre lo había admirado profundamente. “Dejame decirte que siempre te admiré un montón. No, de verdad lo digo, no hace falta que digas lo mismo que yo”, expresó, intentando suavizar la tensión que se había generado. Su honestidad, lejos de encender una polémica, parecía apuntar más a cerrar una etapa que a reavivar viejos sentimientos.
El conductor, todavía sorprendido, le aclaró que su presencia en el programa era una señal de respeto y reconocimiento. “Invitamos a la gente que queremos invitar, así que si estás acá, sin dudas es porque te admiramos”, comentó, reafirmando el aprecio profesional que le tiene a la intérprete de “La suelta” y muchas otras canciones que marcaron a distintas generaciones.
Al ver que la situación se tornaba demasiado introspectiva, La Sole continuó explicando que, en aquellos años, su figura pública estaba construida alrededor de un personaje muy visible, algo que, según sus propias palabras, podía magnificar sensaciones o percepciones ajenas. No llegó a completar la frase, porque ambos terminaron riendo y desdramatizando la escena.
Para cerrar el episodio, Pastorutti dejó en claro que su relación actual con Pergolini es de absoluto respeto y afecto. “Te quiero, te respeto y me encanta esto que estás haciendo”, afirmó con espontaneidad. Con esa frase, la tensión inicial se disipó por completo y la entrevista volvió a transitar por terrenos mucho más relajados.
Lo que comenzó como un momento inesperado terminó convirtiéndose en una anécdota que mostró un costado poco habitual tanto de la cantante como del conductor: un intercambio sincero, cargado de humanidad y autenticidad, que expuso cómo incluso entre dos figuras reconocidas pueden existir malentendidos o sensaciones guardadas, y cómo el paso del tiempo permite mirarlas con humor y madurez.
Después de ese breve intercambio, la charla continuó con naturalidad y el episodio quedó como uno de los momentos más comentados de la aparición de Soledad Pastorutti en el programa. Una prueba más de que los encuentros en vivo siempre pueden traer sorpresas.