La mujer en las escaleras.

Al salir a la calle muchas veces nos encontramos con personas que llevan a cabo todo tipo de actividades o acciones sin importar la opinión del resto que les mira, y es que en el fondo eso no tiene nada de malo pero, también hay que recordar que al exponernos, lo que hagamos no siempre podría ser agradable para los demás. En ese sentido, te contamos la historia de Teresa, una mujer muy atractiva que llamaba la atención de cualquier persona con sus encantos y carisma.

Teresa se dedicaba a la fotografía. Le encantaba ir de un lado a otro y disfrutar de la compañía de sus colegas, con quienes pasaba mucho tiempo llevando a cabo distintas actividades del día a día. Ésta vez, Teresa había organizado una visita al mall con sus amigos, con el fin de realizar algunas compras y, porqué no, capturar algunas fotografías para fines publicitarios.

Al llegar al sitio, Teresa y sus amigos comenzaron a caminar por los pasillos para intentar tomar las fotos. Así que comenzaron a grabar vídeos para compartirlos e interactuar con sus seguidores de las redes sociales. Luego de unos instantes, Alfonzo, uno de sus amigos, con quien tenía mucha confianza, le había propuesto un reto muy atrevido a Teresa. Al principio ésta quedó desconcertada ante tal proposición, pero, en busca de convencer a los demás de su seguridad, decidió aceptar el reto en el que tendría que bajarse los pantalones delante de los clientes del sitio.

La situación se puso muy tensa entre Teresa y sus amigos, quienes creían que no iba a cumplir aquel atrevido desafío. Hasta que en un momento, Teresa había subido en una de las escaleras mecánicas, donde habían muchas personas a su alrededor. Pero Teresa no dudó en ningún momento, así que bajó sus pantalones por completo, quedando expuesta ante todos los clientes, quienes quedaban encantados por sus encantos. Sin embargo, aquella broma ofendió a algunas personas que estaban alrededor y habían expresado su molestia. ¿Qué te sucede, no ves que hay niños alrededor?, ¿Te has vuelto loca?, ¡Deberías respetar éste espacio!, fueron algunos de los comentarios.

Aquella situación fue muy incómoda para Teresa, quien no midió las consecuencias de sus actos que fueron propiciados por sus amigos. Por ello, pidió disculpas a aquellos clientes y desde ese momento fue más consciente de que lo que ella consideraba una broma podría ser muy mal visto por otros.