Lo dieron por muerto y se movió minutos antes de la cremación: el insólito caso que sacudió a todo un país

Un impactante caso médico ha dejado perplejos a miles de personas en la India y ha puesto bajo la lupa los procedimientos hospitalarios en una institución del estado de Rajastán. Un joven de 25 años, identificado como Rohitash Kumar, fue declarado muerto por error en un hospital local y, para asombro de todos, recobró signos vitales poco antes de ser incinerado. A pesar de haber sido rescatado con vida en el último momento, el joven falleció finalmente al día siguiente, desatando una ola de indignación y cuestionamientos hacia el personal de salud involucrado.

El incidente ocurrió en la localidad de Jhunjhunu, ubicada en el norte de la India. Kumar, quien tenía dificultades auditivas y del habla, había sido internado el jueves tras presentar una crisis médica. Según informaron medios locales, los médicos que lo atendieron inicialmente aseguraron que el joven había perdido la vida como consecuencia de un episodio epiléptico severo. Acto seguido, se inició el procedimiento habitual para su traslado a una ceremonia de cremación, práctica común en la región.

El giro inesperado ocurrió cuando, ya en el sitio donde se llevaría a cabo la incineración, el cuerpo comenzó a moverse. Los trabajadores presentes, sorprendidos por la escena, se acercaron rápidamente y confirmaron que Kumar mostraba signos de vida. Fue entonces cuando se notificó de inmediato a las autoridades médicas, y el joven fue llevado de nuevo al hospital para recibir atención de emergencia.

El jefe médico del hospital, identificado como D. Singh, ofreció declaraciones tras el suceso. En diálogo con la agencia AFP, explicó que uno de los doctores había preparado el informe postmortem sin realizar una autopsia previa, lo que llevó a que el cuerpo fuera liberado sin la verificación adecuada. “Justo antes de la cremación, el cuerpo comenzó a moverse y a mostrar señales de respiración”, confirmó Singh.

A pesar del intento por estabilizarlo tras su inesperado regreso a la vida, Rohitash Kumar falleció de manera definitiva al día siguiente, el viernes. Su caso ha generado una fuerte repercusión nacional, no solo por lo insólito del error médico, sino también por las consecuencias que podrían derivarse en términos legales y administrativos.

Según reportes del Times of India, tras la revelación de los hechos, tres médicos fueron suspendidos de sus cargos de manera inmediata. Además, las autoridades policiales han iniciado una investigación para determinar si existió negligencia profesional y qué protocolos se incumplieron durante el proceso que llevó a declarar muerto al joven sin una verificación concluyente.

Este tipo de incidentes, aunque poco frecuentes, han despertado preocupación sobre los estándares sanitarios y la supervisión clínica en algunos sectores del sistema de salud indio. La familia de Kumar, devastada por lo ocurrido, ha exigido justicia y una explicación detallada sobre cómo fue posible que se cometiera una equivocación de tal magnitud.

El caso también ha sido tomado como ejemplo por activistas y organizaciones que buscan mejorar los procedimientos médicos en hospitales públicos, y no se descarta que este error impulse una revisión general de los protocolos de confirmación de fallecimiento en la región.

Por ahora, la historia de Rohitash Kumar permanece como un recordatorio estremecedor de que incluso en situaciones donde todo parece estar dicho, la vida puede ofrecer una última señal. Lo que parecía una despedida definitiva, terminó por convertirse en una advertencia al sistema médico sobre la necesidad de actuar con precisión, humanidad y rigor.