Remedios naturales para tratar el herpes zoster

La culebrilla, fuego de san antonio o herpes zoster es una afección de los adultos por lo general producido por el virus de la varicela. Se caracteriza por que es el mismo agente causal que tras haber tenido varicela puede manifestarse con una segunda infección en el organismo, tras su reactivación, pero en esta ocasión con un cuadro clínico diferente. El virus de la varicela, que genera el herpes zoster, sigue alojado en el cuerpo humano en estado latente tras haber tenido varicela, en el sistema nervioso del organismo.

Las causas que pueden conllevar a la reactivación del virus son múltiples y entre ellas muchas años después de la primo infección puede deberse a situaciones de estrés o inmunosupresión por ejemplo. Esta baja inmunidad puede desencadenar entonces el brote y enfermedad así como también una mala alimentación y el estrés como mencionamos con anterioridad. La quimioterapia y radioterapia son otras causas de reactivación del virus de la varicela, asi como también ciertos famacos como la cortisona e inmunosupresores

Es una dolencia que presenta molestos síntomas como dolor, sensación de quemazón, prurito y complicaciones en ocasiones como parálisis motoras y dificultades respiratorias u oculares.

Te habrás preguntado seguramente ¿Cómo puedo reducir los síntomas de la culebrilla?, ¿Qué hago con estos desagradables brotes o erupciones en la piel?, ¿hay cura natural para el herpes zoster?. Estas respuestas vamos a dar hoy en este artículo.

Antes de comenzar a explicar estos interrogantes debemos saber que es el herpes zoster y como se manifiesta, cuáles son sus etapas evolutivas y que complicaciones puede acarrear. Entonces comencemos por las etapas de la culebrilla o herpes zoster.

Etapas del Herpes Zoster

Fase prodrómica: esta se caracteriza por ocurrir antes de que aparezca la erupción. Se manifiesta por sensación de quemazón, picazón u hormigueo con entumecimiento de la región que se afecta. Tiene una duración de varios días o semanas antes de la erupción cutánea típica que conlleva esta enfermedad infecciosa. Puede ir acompañado de fiebre, escalofríos y síntomas gripales con inflamación de los ganglios linfáticos.

Fase o etapa activa: en esta etapa aparece la erupción típica del herpes zoster o comúnmente llamada culebrilla. Esta erupción se manifiesta a nivel cutáneo, unilateral con formación de pequeñas vesículas o lesiones ampollares. Hay presencia de ampollas con líquido claro en su interior agrupadas en ramilletes. El dolor radicular se hace presente en esta etapa, y sigue el recorrido del nervio afectado, limitando la zona de la piel inervada por un único ganglio sensorial espinal o craneal, es decir un dermatoma. Tras la evolución de 3 a 4 días, el líquido comienza a tornarse más turbio o nublado. Luego, y en esta misma etapa, lo que sucede es la ruptura de las lesiones ampollares con la consiguiente formación de costras secas. El cuadro clínico puede darse con el conjunto de signos síntomas tales como: fotosensibilidad, fiebre, malestar general, prurito, parestesias y dolor extremo punzante y urente, llamado neuralgia pos herpética. En el 50 % de los casos, el herpes zoster o culebrilla afecta a los nervios torácicos que inervan el tórax. La siguiente zona más comúnmente afectada es el nervio trigémino que afecta a la región de la cara y ojo. Otros lugares menos frecuentes de afección son a nivel abdominal, dando lugar al herpes zoster abdominal, manifestándose con un cuadro de abdomen agudo y el herpes zoster glúteo como una erisipela.

Fase de resolución: el proceso completo se cura en un periodo de entre 2 a 4 semanas.

Dentro de otras de las complicaciones que puede presentar este tipo de enfermedad es el herpes zoster diseminado. Aquí hay afectación simultánea de dos o más metameras y obliga a descartar alteraciones inmunológicas o enfermedad cutánea extensa (un eccema atópico). Se genera por la diseminación hematógena, por sangre, del virus. Afecta a un 2 a 10% de los casos de culebrilla o herpes zoster, principalmente en aquellas personas inmunocomprometidas

Cuando se generan síntomas más graves se puede ver la parálisis del III, IV y VI par craneal.

8 remedios caseros para el herpes zoster o culebrilla

Naturales y sencillos

Pimiento rojo o ají: es uno de los remedios naturales más usados y populares para paliar la culebrilla. Contiene capsaina, dado por la pigmentación del color, que es la que ejerce la función y acción para la resolución de esta afección.

Vinagre de sidra de manzana: es usado para combatir afecciones de la piel. Basta con mojar un paño o algodón con vinagre de manzana y aplicarlo en la zona afectada.

Guijarro natural: este es otro de los remedios caseros empleados para el tratamiento natural y casero de la culebrilla. Es un extracto de una patata que contiene esteroles y fitoesteroles lo que ayuda de forma efectiva al sistema inmune de la persona que lo padece.

Tomate y bicarbonato: obtener la pulpa de un tomate verde y mezclarlo con una cucharadita de bicarbonato de sodio. Una vez mezclado y obtenido una pasta homogénea aplicar durante tres días sobre la región afectada.

Vaselina: se cubre la erupción con una capa delgada de vaselina y luego una venda de algodón que cubra la región para proteger a la piel de irritaciones o roce con la ropa.

Compresas frías: se usan para aliviar la comezón y dolor, aplicando una toalla o trozo de algodón húmedo y frío en el área afectada durante unos 5 a 10 minutos, varias veces al día.

Avena y bicarbonato: aquí se emplea la harina de avena coloidal o molida. A esta se le agrega agua fría o una cucharada de bicarbonato de sodio. Se forma una mezcla y se aplica sobre la región afectada. Ayuda a calmar la picazón y suaviza la piel.

Sábila: esta posee propiedades cicatrizantes. Se emplea untando el gel de la hoja de aloe vera sobre la erupción varias veces al dia para acelerar el proceso de secado y aliviar la comezón.

Otros tratamientos que se aplican a la infección y enfermedad por herpes zoster es la ozonoterapia. Siempre se realiza con un profesional idóneo y conlleva la ingesta de agua ionizada, 3 veces al día y aceite ionizado aplicado 4 veces al día.

Tener siempre presente que frente a la aparición de los síntomas y signos previamente mencionados es de suma importancia consultar con un profesional médico de la salud. Este es quien podrá realizar el diagnóstico correcto tras una evaluación física y elaboración de una historia clínica detallada. También es quien indicara cual es el tratamiento con mejores resultados que puedas realizar y así disminuir los síntomas y signos de esta enfermedad y llegar al periodo de resolución y curación de la misma.

Espero que te haya sido de utilidad toda esta información acerca del herpes zoster, una infección relativamente frecuente. Y recordar nunca olvides consultar con tu medico frente a la aparición de esta.