Si encuentras un loro cuídalo de esta forma.

Existe un entramado de animales que se pueden domesticar para tenerlos de mascotas con los mejores cuidados y atenciones para su buen crecimiento y desarrollo, y que de este modo podamos gozar de su compañía, ocurrencias y cariño. Los mejores para esto son los perros con su actitud juguetona y fiel; los gatos con su seriedad y peludesa; los hamster con su agilidad y rapidez. Sin embargo, para todas las aves, se recomienda que se desenvuelvan en su hábitat natural y no en cautiverio, porque a ellas les cuesta mucho adaptarse a convivir en un solo lugar, además que eso supone perder la potencialidad de volar que le es innata y necesaria de ejercer. Pero existen situaciones especiales, con las que hay que saber lidiar en relación con las aves, por ejemplo, si por casualidad nos encontramos a un loro pequeño caído en nuestro patio, en algún parque o en la misma calle.

Ayudar al buen crecimiento de un loro que sólo tiene días de haber roto la cáscara de su huevo y que por mala suerte cayó de su nido, no es tan complejo. La finalidad de este cuidado temporal debe ser siempre preservar su vida, que aprenda a valerse por sí mismo para luego soltarlo en su ambiente natural. Las aves, especialmente los loros, por vivir en nidos, suelen caerse mucho de los árboles que los cobijan y les brindan protección. Esto suele ocurrir cuando tienen pocos días de nacidos y ni siquiera gozan de plumaje que los proteja del clima. Por ello, la hospitalidad que podamos ofrecerle es de gran ayuda para que no mueran de hambre, frío o que algún depredador se lo coma.

¿Que hacer si me encuentro un loro pequeño caído?

Son 4 los factores que te ayudarán a que, en menos de 5 meses, el ave de loro ya esté listo para emprender su vida de adulto y pueda estar listo para enfrentar su ambiente sin ningún tipo de riesgos.

  1. Colocarlo en una caja con trapos que lo ayuden a mantenerse caliente es una de las primeras cosas. Cerca de esa pequeña casita se le puede agregar un envase con agua caliente para mantenerlo con una temperatura adecuada.
  2. Darle de comida los primeros dos meses: sólo puré de papa, pasta muy bien aplastada o arroz totalmente triturado. Deben comer por ese tiempo 7 veces al día. Al cumplir los dos meses se le puede dar fruta picada en trozos pequeños y el puré debe estar un poco más duro. Para ese momento la comida debe ser 5 veces al día. Por último, ya a los tres meses puede comer por sí solo, de hecho él mismo buscará su alimento si le coloca cerca un recipiente.
  3. De tres a cuatro meses de edad, se le deben dar como terapias de vuelo, lanzándolo de una altura no más alta de medio metro. Así hasta que vaya agarrando práctica y se le suba la altura, hasta que ya lo haga de forma instintiva.
  4. Este último paso consiste en buscar un buen ambiente que sea adecuado para su supervivencia y soltarlo ahí para que su naturaleza actúe y lo lleve a dónde pueda continuar su vida bien.

Con estos medios serás un buen criador de loros caídos. Y nunca olvides que el último paso es el más importante para que esté animalito sea plenamente feliz.