¿Su perro no quiere comer? Preste atención a éstas causas

¿Por qué mi perro no quiere comer? Esta es una pregunta que a veces nos preocupa, a pesar de que generalmente los perros tienen muy buen apetito por naturaleza a veces se aburren de comer siempre lo mismo o se pueden encontrar enfermos, esto nos lleva a preguntar ¿le estaremos brindando un alimento inapropiado? Por suerte, aquí te brindaremos algunas recomendaciones.

Si notas que tu perro no quiere comer, es importante acudir ante todo con un veterinario para que le realice un chequeo a tu can y puedas descartar algún problema grave de salud. La falta de apetito o el hecho de que tu perro no coma se conoce como anorexia.

Algunas causas por las cuales tu perro no come:

Edad: Algunos perros de avanzada edad pierden el potencial de sus sentidos como el olfato o el gusto.

Problema de salud: La falta de apetito podría estar ligado a graves enfermedades como el cáncer, dolor, problemas dentales, insuficiencia renal, alguna infección o problemas del hígado.

Reacciones ante medicamentos: Algunas veces las vacunas o medicamentos que éstos animales reciben tienen ciertas contraindicaciones, una de estas es la falta de apetito, como sugerencia consulte a su veterinario.

Reacción a algún alimento: Tu perro pudo haber ingerido algún objeto o alimento que está ocasionando problemas en su estómago o intestino. Lo mejor que puedes hacer es acudir al especialista para que le haga un chequeo.

Adaptación: Es probable que el perro no quiera comer si se encuentra en un entorno desconocido debido a un viaje o una mudanza, lo que le haga sentir incómodo o estresado.

Intervenciones o tratamientos: Si tu perro fue sometido a alguna intervención quirúrgica, tiene fiebre, ha perdido más del 10% de su peso habitual y además de la falta de apetito tiene náuseas y diarrea es recomendable acudir inmediatamente al veterinario para que éste sea capaz de tomar la mejor decisión.Te recomendamos cambiar la dieta de tu mascota. Intenta darle un alimento más apetitoso. Además la idea de proporcionarle alimentos caseros estableciendo incluso un horario fijo para alimentarlo, tomando en cuenta el recipiente donde se le sirve ya que podría no ser el adecuado y producirle incomodidad.