Té de hibiscus: por qué Alberto Cormillot lo recomienda y cómo puede ayudar a mejorar los hábitos diarios
El reconocido médico especialista en nutrición Alberto Cormillot volvió a poner sobre la mesa un concepto que, aunque nació en el ámbito de la economía, hoy se aplica también al bienestar y a la salud: la idea del “empujón conductual”. A partir de esta teoría —popularizada por el economista estadounidense Richard H. Thaler, ganador del Premio Nobel en 2017— Cormillot explicó cómo pequeños estímulos pueden motivar a las personas a elegir conductas más saludables, entre ellas, aumentar la hidratación diaria mediante bebidas con mayor atractivo visual y sensorial.

Cormillot recordó que Thaler recibió el Nobel por sus aportes a la economía conductual, una rama que estudia cómo influyen los factores cognitivos, emocionales y sociales en la toma de decisiones. Este campo de estudio destacó que los seres humanos, incluso cuando creen actuar de forma racional, suelen verse condicionados por estímulos que los orientan hacia una u otra elección. Precisamente, allí nace el concepto de “nudge”, traducido al español como “pequeño empujón”, una herramienta para favorecer decisiones más beneficiosas sin imponerlas.
En términos de salud, este enfoque se utiliza para diseñar situaciones que faciliten hábitos más sanos sin que la persona deba hacer grandes esfuerzos conscientes. Cormillot señaló que, aplicado a la hidratación, este método puede ayudar a quienes les cuesta beber suficiente agua a lo largo del día. El especialista explicó que una estrategia eficaz es transformar la bebida en algo más atractivo visualmente o con un toque de sabor que motive a tomarla de forma natural.
El médico mencionó una conversación reciente con la cardióloga Micaela Mirada, en la que ambos coincidieron en que muchas personas aumentan su consumo de líquido cuando la bebida tiene color, aroma o aditivos naturales que invitan a probarla. Ese simple cambio —insistió— puede marcar la diferencia en la hidratación, especialmente en quienes suelen olvidarse de tomar agua.
Una opción sencilla y saludable, detalló Cormillot, es preparar agua saborizada casera agregando rodajas de pepino, naranja, pomelo o lima limón. También se pueden sumar hojas de menta, frutas frescas o incluso cubos de hielo con colores suaves. Colocar una jarra a la vista en la mesa o la heladera abierta es un ejemplo claro del “empujón conductual”, ya que la presencia constante del recipiente incentiva a beber sin pensarlo demasiado.
Otra alternativa destacada por Cormillot es el té de hibiscus, una infusión conocida por su intenso tono rojizo y su sabor slightly ácido. Según el especialista, esta bebida cuenta con uno de los mejores respaldos científicos entre las infusiones naturales por su capacidad de funcionar como un reductor leve de la tensión arterial y por su acción antioxidante. Su preparación es simple: basta con agregar una cucharada de flores de hibiscus al agua caliente, dejar hervir unos minutos y consumirla tanto fría como caliente.
Además del atractivo visual que puede generar su color vibrante, el té de hibiscus se convirtió en una bebida elegida por muchas personas que buscan opciones naturales, bajas en calorías y con beneficios para la salud. Los antioxidantes presentes en la planta colaboran en la protección celular, mientras que su sabor y aroma particulares suelen resultar más tentadores que el agua sola, lo que favorece la hidratación sin recurrir a jugos azucarados o bebidas industriales.
Cormillot destacó que estos pequeños recursos, aunque simples, pueden tener un impacto positivo en quienes buscan mejorar su bienestar. El “nudge”, aplicado al día a día, permite adoptar hábitos saludables sin grandes esfuerzos, especialmente en un aspecto tan básico e importante como la hidratación.
Así, tanto el agua saborizada natural como el té de hibiscus se convierten en opciones accesibles, refrescantes y alineadas con una vida más equilibrada. Para Cormillot, la clave está en transformar la elección saludable en la opción más fácil, agradable y visible, respetando siempre los gustos y necesidades de cada persona.