Tips para viajar con niños sin dejar de disfrutar
Viajar con niños puede ser un dolor de cabeza para algunos padres, como también una verdadera y divertida aventura para muchos. Hay padres que prefieren esperar algunos años hasta que los infantes crezcan para animarse a tomar un avión en compañía de éstos y viajar mucho más tranquilos sabiendo que los menores tienen cierto conocimiento de las cosas. Y sin embargo, otros esperan a que el bebé tenga todas sus vacunas para comenzar a planear la primera aventura en compañía de éste.
Pensando en el destino
Desde luego, viajar con un bebé implicará más gastos, pero lo importante está en buscar un destino que sea ideal para todos. Lo más recomendable son las playas, donde todos los niños aprovechan de meterse al mar, jugar dentro del agua y hacer castillos de arena, entre otras actividades.
Otro excelente destino son los parques de Orlando, eso sí, para niños no tan chiquitos, y es que todas las atracciones que hay en éstos lugares realmente pueden ser disfrutadas cuando el niño es más consciente de lo que pasa. En cambio, en un destino de playa pueden disfrutar mucho más, ya que desde muy temprana edad los niños están experimentando con el mar y la arena.
Documentación
Hay que asegurarse de que toda la documentación esté al día: pasaporte, visas, las vacunas que solicita cada país para el ingreso. Por otra parte, contar con un seguro médico cuando se viaja con niños es imprescindible, ya que es mejor estar precavidos y disfrutar la experiencia con la tranquilidad de viajar seguros.
Si viajas solo con el menor (sin su padre o madre), debes también asegurarte de llevar un permiso firmado por ambos padres, así que averigua con antelación los requisitos en tu país para que nada te sorprenda y pueda arruinar el viaje a última hora.
¿Qué empacar en la maleta?
Lo fundamental al hacer una maleta es fijarse muy bien en las condiciones climáticas actuales del destino. Por más que haga calor, siempre lleva una o dos mangas largas y pantalones para estar prevenidos, además de al menos un zapato cerrado.
Si vas a la playa, además de todos los accesorios que se puedan necesitar, es crucial llevar de acuerdo a la edad del niño, dos bloqueadores solares como mínimo: uno para el cuerpo y el otro para la cara. Coloca también pañales para agua si se trata de un niño chiquito.
Si vas en compañía de un niño muy pequeño, deberás también llevar en la maleta un poco de leche de la que toma el niño, y algunos snacks que le gusten. No te cargues tanto, lleva lo necesario para el viaje y el destino si lo desean. No olvides llevar algunos medicamentos pertinentes y cremitas para las quemaduras de sol. Puede ser las de aloe vera.
En el avión
A continuación te brindamos algunos tips para hacer del viaje la experiencia más positiva posible, sobre todo si son niños inquietos:
- Es más conveniente elegir horarios nocturnos, así los niños optarán por dormir en lugar de aburrirse durante el vuelo.
- Lleva al menos tres snacks de sus favoritos. Es imposible que se resistan.
- Al momento de abordar, procura hacerlo de último, para que los niños no se aburran mientras el resto de los pasajeros entren. Lo más conveniente es entretenerlos antes de abordar lo más que se pueda, a no ser que estén cansados y necesiten dormir cuanto antes.
- Lleva dispositivos o juegos para que se entretengan: tablet, juegos electrónicos, libros, lo que más les distraiga.
- Intenta cansarlos lo más que puedas con cualquier actividad el día del vuelo, para que cuando sea la hora de partida, caigan dormidos rápidamente.
- Procura que vayan lo más cómodos posible. Si son viajes de medianoche o madrugada, vístelos con pijama.
- Si viajas con un bebé, enchúfale el biberón o directamente el pecho para que estén ocupados succionando durante el despegue y el aterrizaje. Esto les ayudará a evitar posibles dolores molestos de oído.
En el destino
Antes de contratar cualquier servicio estando en el destino, infórmate bien de los precios, descuentos y el tipo de actividades que ofrece el lugar. Asimismo, puedes indagar cuáles son las recomendaciones para los infantes. No te vayas a la primera, ya que puedes pagar por alguna actividad que no sea la más cómoda o entretenida para tu hijo y luego tengas que abandonarla y perder dinero.