Tratamientos en el doctor.

Muchas personas han tomado éstos tiempos de confinamiento como unas largas vacaciones para descansar y estar inactivo. Desde luego, las medidas impuestas por las organizaciones sanitarias han sido muy estrictas y no nos queda otra opción que permanecer en casa evitando ser expuestos por la enfermedad transmitida por el COVID-19. Sin embargo, ésto no es del todo positivo para muchas personas, quienes pueden ser afectados por ésta misma inactividad y desarrollar ciertas condiciones como problemas en las piernas, espalda y otras partes del cuerpo, especialmente si se trata de una persona que anteriormente ha tenido algún accidente o ha sido operada . En éste apartado te contamos un caso muy particular y doloroso que presentó un hombre en éstos tiempos de cuarentena.

Darwin Méndez era un hombre quien trabajaba en una oficina a tiempo completo antes de que se tomaran las medidas de bioseguridad. Siempre estaba sentado firmando documentos y revisando informes en su escritorio. Luego de terminar su jornada, se dirigía a su casa donde finalizaba el día descansando viendo maratones de películas junto a su familia.

Aquel hombre, era todo lo contrario a una persona saludable. Lo de él era la comida rápida y acostarse a altas horas viendo la televisión, sin saber que ésto muy pronto le traería consecuencias. Además, dicho sujeto había tenido un historial médico reciente, dos meses antes del comienzo de la cuarentena, debido a una herida en su cabeza como producto de un accidente en la oficina, misma que no fue tratada adecuadamente en el centro médico.

Luego de unos meses de trabajar desde casa, adaptándose a la realidad y evitando salir a la calle para ser contagiado, Darwin fue notando que su  cabeza comenzaba a molestarle, con fuertes episodios de dolor que cada vez eran más insoportables.

Desde aquel momento, su salud comenzó a ser una preocupación. En ese sentido, prefirió acudir cuanto antes al especialista. Al llegar, uno de los médicos lo ayudó a situarse en la camilla para revisarlo, momento en donde notó el dolor que éste hombre sentía que incluso se le dificultaba caminar o hacer cualquier esfuerzo.

Al revisar su cabeza, el especialista detectó que había un coágulo de sangre formado y una infección generalizada en el cuero cabelludo de éste hombre. Así que procedió de inmediato a colocarle algunos antibióticos y tranquilizantes. Ante tanto dolor, aquel médico tuvo que colocarle una anestesia, así podría revisar bien la zona con los instrumentos pertinentes.

Afortunadamente, Darwin logró salvarse de lo que habría sido una posible trombosis, una situación mucho peor que pudo haberle provocado la muerte. El médico, después de todo, le indicó unas pautas muy claras: comenzar a comer de forma más saludable, mejorar la calidad del sueño y sobre todo, evitar la inactividad en el hogar a través de movimientos y estiramientos constantes, además de media hora de actividad física por día.